Gestión neuronal en el entorno empresarial
Como desarrollar la gestión neuronal en un entorno profesional.
En nuestros días, en aquellos puestos de responsabilidad en los que además se gestionan personas, el mando se ejerce a través de la influencia más que de la imposición y es entonces cuando la gestión de nuestras neuronas se convierte en una herramienta clave
En las negociaciones, reuniones claves, desarrollo de nuevas culturas empresariales, adecuada gestión de los cambios...,el neuromanagement va a suponer un elemento diferencial en la forma de visualizar los planteamientos fundamentales.
Continuación:
El cerebro influye en nuestra conexión con el mundo exterior e interior. Procesa todos los datos y los simplifica y traslada la información resultante a dos velocidades: Una rápida, (zona límbica), que produce, entre otras, respuestas de huida, ataque o bloqueo, y otra más lenta (llega hasta la zona cortical), más reflexiva y que da respuestas más pensadas o elaboradas.
Así mismo tenemos tendencia a hacer todo más desde un hemisferio que desde otro, por lo que será importante. conocer cuál es nuestra dominancia cerebral porque nos da muchas pistas sobre cómo hacemos y decimos todo
En consecuencia en el momento de delegar, sugerir, controlar o motivar deberemos comprender la dominancia cerebral de nuestros colaboradores, de tal forma que posamos complementarlos. Por ejemplo, un colaborador de dominancia izquierda cuidará los detalles técnicos de forma espontánea, en cambio sí deberé indicarle que sea cuidadoso con su cliente y que le informe, porque no percibirá la necesidad de hacerlo.
El hemisferio izquierdo es más concreto, técnico, funciona por procesos, más frío y racional, domina los detalles y las secuencias lógicas, mientras que el derecho es más comunicador, creativo, emocional, tiene en cuenta alternativas y encuentra excepciones. Siendo conscientes de ello, necesitamos los dos: Goldberg indica que es como si una orquesta sinfónica (hemisferio izquierdo), y un grupo de jazz, (hemisferio derecho), interpretaran la misma partitura
Cuando estoy enfadado, agresivo o con miedo el cerebro esta actuando desde el área límbica, lo que hace que nuestras respuestas siempre sean fuera de tono, de huída o de bloqueo. Un repertorio poco eficaz para el desempeño y agotador para las personas. Por eso las empresas deben desarrollar entornos poco agresivos en los que no exista el enfado, temor...
Cambiamos a veces de opinión cuando el cerebro ha tenido tiempo para evaluar una determinada situación y hemos dejado trabajar más con la parte cortical y los lóbulos frontales.
En las relaciones personales o profesionales cuando no se gestiona las situaciones complejas por las partes en conflicto aparecen por ello las incomprensiones mutuas.
Son dominancias cerebrales que, según ocupen las distintas posiciones de mando o de colaborador, dan lugar a atribuciones erróneas: Un colaborador con dominancia izquierda puede pensar que su jefe “no tiene las cosas claras”, mientras que el jefe, de dominancia derecha, puede estar buscando otras maneras más eficaces de hacer las cosas. Son cuatro incomprensiones que explican muchas situaciones y que actúan de forma muy notoria en situaciones como la evaluación del desempeño, penalizando al evaluado, dado que atribuye al colaborador intenciones que no tiene.: “Siempre se muestra frío y antipático con nuestros clientes”, cuando lo que sucede es que está centrado en la parte técnica y no tiene habilidades sociales, pero no existiendo esa intención de no ser atento supuesta por el mando.
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03.03.09 18:04:56, 